Paula y Tomás, veinte años juntos y su primera visita a un sexshop
ParejasUna carta para ti
Paula y Tomás entraron tomados de la mano, como si eso les diera valor. Llevaban veinte años casados, tenían dos hijos en la universidad y, según ellos, “nunca habíamos hecho algo así”.
La idea había sido de ella. Había leído que muchas parejas con años juntas buscan maneras nuevas de reencontrarse, y pensó que no perdían nada con mirar. Él aceptó con una condición: “que nadie nos conozca”.
Sin vergüenza y sin presión
Lo primero que hicimos fue lo de siempre: dejarlos mirar tranquilos y estar disponibles para preguntas. En un sexshop la discreción es todo, y nuestro equipo está acostumbrado a responder cualquier duda con naturalidad, sin juicios.
Las preguntas llegaron solas: qué era lo más recomendado para empezar, qué materiales eran seguros, cómo se cuidaban los productos. Les explicamos con calma, como lo haríamos con cualquier otro producto de la tienda.
Una compra en pareja
Eligieron algo sencillo para partir, junto con unas velas aromáticas y un aceite de masaje. “Vamos de a poco”, dijo Tomás, ya mucho más relajado que al entrar.
Al despedirse, Paula nos contó que lo mejor de la tarde no había sido la compra, sino haberse reído juntos de sus propios nervios. “Hacía tiempo que no nos reíamos así”, dijo.
Si nunca han entrado a un sexshop, les recomendamos leer nuestra guía de primeros pasos en El Probador o escribirnos por WhatsApp con cualquier duda.
Escrito por el Equipo Darinka, inspirado en conversaciones que se repiten en nuestras tiendas. ¿Tienes una historia real que contar? Escríbenos a Relatos@lenceriasdarinka.cl.
Con cariño,Equipo Darinka
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